A contrareloj, Flor busca demostrar a EU que su deportación a Oaxaca podría matarla
La periodista oaxaqueña Flor Hernández San Germán, víctima de persecución y violencia en Oaxaca, pide a la justicia de Estados Unidos que revoque su orden de deportación
Alonso Pérez Anvendaño
Desde una jaula donde ha vivido los últimos 30 días, la periodista Flor Hernández San Germán clama piedad a la justicia de Estados Unidos para revocar su orden de deportación y quedarse en Los Ángeles, la ciudad a la cual huyó desde el año 2003, cuando Oaxaca se convirtió en un lugar donde su vida, la de su hijo y la de su familia corrían peligro.
El secuestro que sufrió aquel año fue la última agresión que soportó en Oaxaca; la última de una larga cadena de actos violentos de los que fue víctima por parte de una mujer con mucho poder. El nombre de su agresora lo conoce bien, lo cuenta a cambio de la promesa de que no sea publicado, pues habita el mismo fraccionamiento que su madre, una de las últimas personas de su familia que aún vive en la ciudad de Oaxaca. Muchas otras, acosadas y agredidas por la misma persona, decidieron irse del estado para lograr la tranquilidad arrebatada impunemente por una mujer a la que apodan “La Arácnida”.
Violencia, amenazas y pérdida familiar
La herencia del exesposo de “La Arácnida” detonó el caos en la vida de Flor. La presunción de que le serían otorgados los bienes de este hombre, dueño de un restaurante en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca, así como de diversas empresas, desataron la furia de “La Arácnida”, quien desde entonces comenzó el incesante acoso contra Flor.
El primer episodio ocurrió 40 días después de que Flor se convirtió en madre por primera vez. A su casa llegaron hombres que “de manera violenta me sacaron y golpearon. Me llevaron detenida a la Procuraduría General de Justicia donde me tuvieron sin alimentos, golpeada con dolor, sin atención médica y me mantuvieron incomunicada por dos días”, narra en la declaración que presentó ante el juez. El crimen que le imputaron fue abuso de confianza en contra de “La Arácnida”, quien declaró falsamente que era la madre adoptiva de Flor y que ella le había robado una cantidad de dinero significativa.
Fue, como lo cuentan los familiares de Flor en las misivas, “una demanda muy mal hecha”, con autoridades corruptas, firmas falsificadas y pruebas sin sustento. Tras siete días detenida, Flor fue liberada con un mensaje en voz alta. “La Arácnida”, “me dejaba que yo saliera bajo fianza porque quería divertirse un rato conmigo antes de matarme. Lo increíble es que me lo dijo frente a personal del juzgado y policías”. Ninguna autoridad intervino.
Su mayor temor era que su agresora la ubicara. Perdió así diversos trabajos, uno de ellos en el área de Comunicación Social del gobierno municipal de Oaxaca. Perdió también la infancia de su hijo, Adán, a quien decidió mandar a vivir con su abuela para protegerlo. Ella vivía a salto de mata. Mantenerse cerca era peligroso. En una ocasión, un hombre armado persiguió con una pistola a Flor mientras paseaba con Adán, que aún era un bebé.
“Se dedicaron a vigilar y molestar a mi hermana, que tuvo que irse fuera de Oaxaca a trabajar, vendiendo cosas para poder enviar algún dinero para mi sobrino y mi mamá, a quienes veía muy poco. Lástima. No pudo disfrutar a su hijo cuando estaba chiquito ni él de ella. Triste”, cuenta otra familiar de Flor.
Después, tras un logro importante en su objetivo de demostrar ante la justicia su inocencia en el caso de abuso de confianza que le imputaron, hombres al mando de “La Arácnida” la secuestraron, la golpearon y torturaron. Su decisión fue huir del país.
Una vida construida en Estados Unidos
Flor ha llevado una vida ejemplar en Estados Unidos. Colabora con su comunidad, apoya a personas de escasos recursos en procesos de rehabilitación por consumo de drogas, ha continuado su aprendizaje y emprendimientos. En México estudió Comunicación y en los más de 20 años que ha vivido en Estados Unidos aprendió código HTML para diseñar y desarrollar páginas web, realiza contenidos en video para diversas organizaciones la Union for Disabilities in Los Angeles (UDLA) y el Club de Basquetbol Raza Unida (CBRU).
En Estados Unidos se volvió madre por tercera vez. Osmar Dubai tiene hoy 14 años y padece autismo, “es un genio creativo”, como lo cuenta en su carta Flor. Con él y con la ayuda de inteligencia artificial está realizando una película animada.
“Amo este país, he procurado trabajar en mi comunidad activamente con otras asociaciones porque tengo muchos recuerdos buenos en Los Ángeles, al lado de mis hijos, cuyo primer idioma es el inglés. A través de ellos me he adaptado y creo firmemente que puedo seguir aportando algo bueno a la comunidad angelina”, expresa en la carta que espera sea escuchada por la justicia de Estados Unidos.
You may also like



- Fuego arrasa Punta Zicatela: incendio destruye restaurantes y palapas en pleno corazón turístico de Puerto Escondido
- Fraude millonario en Chevrolet MEGA Oaxaca: víctimas exigen que la empresa responda por más de 20 millones de pesos
- Se profundiza ruptura de la 4T, PT presenta juicio de revisión contra consulta amañada de Salomón Jara
- Crisis humanitaria en comunidad mixe; saldo cuatro muertos, 30 familias desplazadas y 466 sin alimentos
- Designan nuevo director en la Secundaria Técnica 127 de Santa Catarina Loxicha
